MI VIDA PERSONAL

 

 

 

Mis padres

Mi hermana

Mis estudios

De una mezcla de mar cantábrico (Minuca Anero) y tesón andaluz (Paco Vivancos), nace Marta Vivancos Anero en Valladolid el 5 de Mayo de 1973 en el Sanatorio Jolín – ya el nombre se las trae – que lo mismo supone fastidio que admiración y eso, según se mire, te marca de por vida…. Escuché decir a mi madre que fue el mejor día de su vida. Estaba clara la elección… ¡jolín qué bien!

 Cuatro años antes llegó mi hermana, la alegría de la casa. Sé que en ese momento empezó a nacer mi referente. Una tipa fantástica, divertidísima, de gran corazón y con un Bonitonombre. Elisa me abrió puertas – también las cerró – me mostró caminos y aprendizajes que hoy recuerdo con orgullo y con risas de esas de dolor de tripa. Aprendiendo siempre la una de la otra, me hizo tía, la tía Marta, dejándome ser un poco madre de Marta y Juan, mis sobrinos a los que adoro.

Mi vida escolar fue muy divertida y, además, bonita. Años inolvidables que me enseñaron a elegir qué creer (hace unas semanas celebramos los 25 años del “Sanjo”).  En la Universidad encontré mi esencia; descubrí la diversidad y me reconocí en ella. En ese momento empecé a apasionarme por el crecimiento personal y empecé a pensar qué legado quería dejar en este mundo.

Mis vacaciones

Mis amigos

Mi salud

He pasado mucho tiempo de mi vida en Santander, veraneos de tres meses de los de antes, donde sucedieron todas esas cosas que, cuando miras atrás, sonríes con cierta ternura y que, cuando miras al futuro, te imaginas de mayor, paseando por el Parque de Mesones con las llaves de casa enganchadas en la correa de “Pepina”.

Con mis amigos me lo he pasado pipa. Tengo amigas y amigos fantásticos desde hace muchos años. Almudena, Esther, Juan, Laura, Noe, Nuria, Olga, Pipe, Susana… (por orden alfabético, así no hay piques). Con ellos he viajado, he estudiado, he brindado, he llorado y me he reído hasta morir. Supongo que soy un poco de lo que ellos me han dado. ¡¡GRACIAS!!

Mi salud, con algunos sobresaltos, pero de esos que te hacen más fuerte, sin lucha, con aceptación, que así uno se quita bloqueos y puede tirar pa´lante.

En el amor…hasta las trancas! Aunque a veces también hay barrancas, y menos mal. Te querré siempre – dijo -, aunque no sé si te querré todos los días.

Y aquí tú, mi compañero de viaje….